Estás en un avión y yo no puedo poner los pies en la tierra. Quiero dejarte ir, pero no quiero. “Soy egoísta” pensé cuando me decías "Vamos muy rápido disfrutemos el momento". Que nos disfrutemos. La desesperación de mi cuerpo no huía de mí. “Buscaría cada parte sensible de tu cuerpo” me dijiste. Todo él es sensible, todo mi cuerpo se estremece cuando me respiras cerca. Te obligue a besarme, nunca antes hice algo así. Me respondiste con calma a tanta desesperación, con un beso súper cálido. Con las mejillas rojas, y con una ternura casi de película. En la estación de subte más horrenda de Buenos aires. Pero, ¿Qué es lo que me pasa que tengo una única reacción? Estás a siete mil kilometros y ayer te tenía a centimetros. Y todavía no aprendí a pasar las medidas. Siempre me pasa lo mismo pensé, otro chico que está en mi cama y no llegamos a más. Fuí totalmente egoísta en ...